martes, 12 de septiembre de 2017

Fuerza y fe: Dios quiere que te pongas de pie y luches




Fuerza y fe: Dios quiere que te pongas de pie y luches





Dale la oportunidad a Dios de transformarte a través de las pruebas, pues Él en ti, puede hacer grandes cosas. Sigue luchando



El cristianismo es un camino de cambio, de conversión del corazón. Un verdadero cristiano es una persona conversa en un sentido real, siendo una persona que, con la ayuda de Dios, ha cambiado sus pensamientos y acciones para vivir unos estándares mucho más altos, unos estándares de amor enseñados por el Hijo amado de Dios 

Usted puede estar esclavizado en su hábitos erróneos, el odio, el rencor, la codicia, el egoísmo y las adicciones. Usted puedes carecer de la fuerza de voluntad para cambiar, pero Dios todo lo puede, todo lo transforma, todo lo restaura y lo hace nuevo. 

Deja que Dios te transforme 


Debes agradecer cada minuto transcurrido de tu vida y aprovecharlo para amar y servir de corazón. 

¿Problemas? ¿Angustias? ¿Preocupaciones? ¡Sí!, de seguro los vas a tener, a todos nos toca un bocado de eso. Por eso, hoy te digo: 

"Acepta lo que venga con mucha fe y pide fortaleza al Señor en todo momento"


Deja a un lado los errores del pasado. Dale la oportunidad a Dios de transformarte por completo a través de las pruebas, pues Él en ti puede hacer grandes cosas, incluso aquellas que tú mismo desconocías. 



Dios quiere que te pongas de pie y luches 


Si quieres triunfar, debes permitirle a Dios que tome control de tu vida y que haga una obra magistral contigo. Ten fortaleza y fe, Dios quiere que te pongas de pie y sigas luchando, no puedes darte por vencido, ¡Dios está contigo! 

Te quiero animar, te quiero invitar a sentirte fuerte, te exhorto a no darte por vencido, a no creer que las cosas están perdidas; por el contrario, Dios hará en tu vida algo maravilloso, solo que necesitas a veces ser llevado hasta el extremo para que puedas sacar lo mejor de ti. ¡Confía! 

"¡Bendito el hombre que confía en el Señor y en él tiene puesta su confianza!" (Jeremías 17,7)


La Misericordia de Dios sobre tu vida se renueva cada día, por lo tanto: Jamás olvides de que Dios te sigue amando y está de tu lado para fortalecerte. El Señor te bendiga y te muestre su rostro. ¡Amén 





Oración para pedir fuerza y perseverancia 


                                        Iniciamos con la Señal de la Cruz 





Señor mío, mi vida está en tus manos y sé que Tú me cuidas y me proteges. Gracias por todas las bendiciones. 

Quiero poner toda mi confianza en tu misericordia, en tu amor que todo lo perdona y todo lo sana. 

Quiero que hagas de mí una nueva persona orientada al servicio y al amor por los demás. 

Confío en que en este momento me llenas de tu paz y de tu amor mientras camino por los senderos turbulentos en mi vida que a veces me toca vivir 

Sé que me vas preparando cada día para seguir construyendo mi vida unido a Ti, con esperanza y optimismo. 

Sólo Tú eres capaz de darme la fuerza, la perseverancia y la paz que necesito para enfrentar mi futuro y todas las circunstancias que se me van a presentar. 

Confío en tu amor que sana. 

Amén.


                                       Finalizamos con la Señal de la Cruz 











Que dios los bendiga.

El poco conocido poder espiritual de la Sal Bendita
















El poco conocido poder espiritual de la Sal Bendita


Algunas cosas que no sabías sobre este Sacramental.


Probablemente estés muy familiarizado con el agua bendita. ¿Pero también lo estarás con la sal bendita? 

Tanto la sal como el agua bendita son sacramentales, o signos sagrados que disponen a los fieles para recibir una gracia (cf. Sacrosanctum Concilium 60). 

El uso de la sal con fines religiosos por el pueblo de Dios se remonta a miles de años tras hasta el pueblo judío antes de Cristo. Y también fue usado por los cristianos de la Iglesia primitiva, especialmente de rito romano. 




Hoy en día el uso de la sal bendita en la liturgia se da con mayor frecuencia en la Forma Extraordinaria, especialmente en exorcismos, bautizo, la reconsagración de un altar, y la bendición del agua bendita. Pero también en la Forma Ordinaria la sal bendita puede ser usada para bendecir el agua. 

La sal es también usada para bendecir hogares. Se puede rociar, o incluso dibujar una línea, la cual actúa como una línea espiritual de protección contra los espíritus malignos (es posible que hayas visto esto en las películas de terror… ¡pero es una práctica tradicional católica!). Algunas personas incluso la utilizan en la cocina. 

Si deseas tener un poco de sal bendita solo debes tomar un poco de sal común y corriente y pedir a un sacerdote que la bendiga. ¡Así de simple! 











Que dios los bendiga.

¿Cuál es y cómo se comete el pecado imperdonable?














¿Cuál es y cómo se comete el pecado imperdonable?






Al cometer este pecado Dios no perdona, no porque Él no quiera, sino porque la persona no le deja.



Es Mateo (12,31-32) quien menciona un pecado “que no será perdonado”, y aclara que es “la blasfemia contra el Espíritu Santo”. Mucho se ha especulado sobre esto, es por eso que vamos a analizar de qué se trata 





¿EN QUÉ CONSISTE ESTE PECADO? 






El texto bíblico dice que es “blasfemar contra el Espíritu Santo”, ahora bien, la blasfemia no es solamente con palabras, sino también y sobre todo con hechos. ¿Quién blasfema? Quien no se siente necesitado de Dios, quien no se siente pecador o se cree sin pecado, quien se cierra al llamado de Dios a la conversión, quien endurece el corazón a tal punto que a la persona no le interesa Dios. 

Es pecado el endurecer el corazón y decirle, p.e., a Dios: ‘No me interesas; estoy bien sin ti; no te necesito’. Es pecado considerar que Dios no puede perdonar, o negar el perdón de Dios en la confesión. En conclusión, es el pecado por el que el hombre se niega libre y conscientemente al perdón y la misericordia de Dios. 

¿Por qué es tan grave este pecado? Sencillo, porque ante esta circunstancia, ¿qué puede hacer Dios? NADA; tan solo dejar que la persona muera en su pecado. Allí Dios no puede actuar, Dios no tiene nada qué hacer, no tiene nada qué perdonar, no perdona nada, no porque Él no quiera, sino porque la persona no le deja. Como dirá Proverbios: “El que oculta sus pecados no prosperará, pero el que los confiesa y se aparta de ellos alcanzará misericordia”(Proverbios 28, 13)”. 






Existen dos maneras principales en las que se comete este pecado: 


Conciencia Escrupulosa: La conciencia escrupulosa es la que exagera la proporción del pecado y su efecto en su alma, la persona que posee este tipo de conciencia se considera incapaz e indigno de recibir la Misericordia de Dios. Se cierra a la gracia y no se arrepiente, pues considera que todo está perdido, que será en vano todo esfuerzo por mejorar, pues ya está condenado, mira su pecado como superior a la Misericordia de Dios. 
Es necesario distinguir entre remordimiento y arrepentimiento: el remordimiento es el sentimiento y acusación que pone el enemigo en el corazón, haciendo creer que el pecado es imperdonable y que Dios no lo olvidará nunca. Esto es una calumnia al amor de Dios y una soberbia enorme, considerar a Dios un ser despiadado y vengativo. 

La persona que tiene este tipo de conciencia deja de confesarse, deja de orar, y se obstina en el pecado. Vive con tristeza y desesperanza. Si reuniéramos todos los pecados del pasado, del presente y del futuro son una gota en comparación del mar de la Misericordia de Dios. 

Solución: Reconoce la Misericordia de Dios en tu vida, el Señor te ama y perdona tus pecados si tú te arrepientes de corazón. No hay pecado que Dios no perdone. Isaías 43, 25: “Soy yo quien tenía que borrar tus faltas y no acordarme más de tus pecados” y Romanos 5, 20: "La ley, en verdad, intervino para que abundara el delito; pero donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia" 



Conciencia Laxa: Es el otro extremo, es considerar que la Misericordia de Dios es tan grande, que no necesitamos arrepentirnos de nuestros pecados ni de la conversión, pues Dios es un alcahuete que perdonará sin arrepentimiento. 
“La persona laxa tiene como lema errar es humano; vive convencida de que es demasiado débil para resistirse al pecado, y tiende a quitarle toda importancia”. Es necesario recordar que Dios es Amor, pero también es justicia y es imposible que su Misericordia nos abrace si no la buscamos. En la persona con conciencia Laxa no existe dolor por haber ofendido a Dios, y se aprovecha del argumento de que Dios sabe y conoce la debilidad humana. 

El Laxo de conciencia no busca la confesión, se obstina en su pecado y vive un Cristianismo mediocre. En este grupo de personas están los que creen que son buenos porque no se meten con nadie, que tienen pocos pecados o que se confiesan únicamente con Dios sin necesidad de un Sacerdote. El Espíritu Santo se ve rechazado y anulado por esta autosuficiencia y abuso de la Misericordia de Dios. O también está el que juega con el Sacramento, diciendo peco sin problema porque mañana me confieso. 

Solución: Reconocer y arrepentirse de corazón por los pecados, hacer un buen examen de conciencia, confesarse Sacramentalmente, tener propósito de enmienda y de no volver a caer en el pecado. Y hacerlo cada vez que pequemos. Permitiendo que el Espíritu Santo entre y obre en el corazón. 




CONCLUSIÓN 



Es necesario que comprendamos que el pecado contra el Espíritu Santo no puede ser perdonado porque el Pecador no se arrepiente, no porque Dios no lo quiera perdonar. Por eso ábrete a la acción de la gracia del Espíritu Santo, lucha por tu conversión y confía en su Misericordia que es infinita y eterna. 







Que dios los bendiga.

Cuando y Porque la Iglesia Católica condenó la Adoración a María






Cuando la Iglesia Católica condenó la Adoración a María








La Iglesia siempre ha tenido clara la idea de que el único digno de ser adorado es Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Nadie más puede ser adorado, ni el más poderoso y bello de los ángeles, ni el más fiel santo de la Iglesia, ni siquiera la bienaventurada Madre de Dios… ¡Nadie! 


Sin embargo, en la historia de la Iglesia se conoce de un grupo de “cristianos” que cayeron en el error de adorar a la Virgen María. Esta es la historia de su herejía y de cómo fueron condenados por la Iglesia. 

Las herejías son tan antiguas como la misma historia del cristianismo. Por eso la Iglesia ha tenido que actuar diligentemente para denunciarlas y que el pueblo de Dios no sea confundido. 




En el siglo IV apareció un grupo de autodenominados cristianos conocidos como Coliridianos, los cuales le rendían un culto de adoración a la Virgen María. Este extraño culto consistía en ofrecer tortas y pasteles a la Virgen como signo de adoración. En realidad ellos no eran cristianos; eran una secta gnóstica integrada mayoritariamente por mujeres quienes tomaron la figura de María mezclándola con deidades paganas para confundir a los verdaderos cristianos. 




Cuando San Epifanio, obispo de Salamina, se enteró de esta herejía no dudó en denunciarla y condenarla en nombre de toda la Iglesia Católica. Tal condena puede leerse en su célebre Paranión en la que también denuncia otras herejías de la época. 

“Es ridícula y, en la opinión de los sabios, totalmente absurda”, así describía San Epifanio a la herejía coliridiana, “pues aquellos que, con una actitud insolente hacia María, son sospechosos de hacer estas cosas, han estado perjudicando la mente de la gente (…) las personas que se inclinan en esa dirección son culpables de hacer el peor daño”. 

Además, San Epifanio aclaraba la diferencia entre el verdadero culto a Dios y la verdadera devoción a la Virgen María: “Sea María honrada. Sean Padre, Hijo, y Espíritu Santo adorados, pero que ninguno adore a María”. 





Esta misma enseñanza es la que actualmente recoge el Catecismo de la Iglesia Católica.: 



“Todas las generaciones me llamarán bienaventurada” (Lc 1, 48): “La piedad de la Iglesia hacia la Santísima Virgen es un elemento intrínseco del culto cristiano” (MC 56). La Santísima Virgen “es honrada con razón por la Iglesia con un culto especial. Y, en efecto, desde los tiempos más antiguos, se venera a la Santísima Virgen con el título de `Madre de Dios’, bajo cuya protección se acogen los fieles suplicantes en todos sus peligros y necesidades… Este culto… aunque del todo singular, es esencialmente diferente del culto de adoración que se da al Verbo encarnado, lo mismo que al Padre y al Espíritu Santo, pero lo favorece muy poderosamente” (LG 66); encuentra su expresión en las fiestas litúrgicas dedicadas a la Madre de Dios (cf. SC 103) y en la oración mariana, como el Santo Rosario, “síntesis de todo el Evangelio”. (Catecismo de la Iglesia Católica 971). 









Que dios los bendiga.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Iglesia, parroquia, basílica, capilla ¿en qué difieren?


Iglesia, parroquia, basílica, capilla ¿en qué difieren?






Todos hemos escuchado hablar de iglesias, parroquias, basílicas, capillas... pero, ¿sabes en qué se diferencian? Aquí puedes descubrir sus características





Iglesia, Parroquia, Basílica… ¿cuáles son las diferencias entre ellas? Aunque sí parecen todas iguales tienen tanto en común y tanto que la distinguen, aquí podrás descubrirlo con una pequeña síntesis de cada una de ellas. 



Iglesia 


Es el edificio sagrado dedicado al culto cristiano. La palabra iglesia proviene de la voz griega ἐκκλησία en latín ecclesia, que significa una congregación local, o una comunidad de fieles. En la Iglesia católica, suele emplearse para referirse específicamente a cada comunidad bajo la dirección de un mismo prelado: diócesis, vicariatos apostólicos, entre otros. 

Y a veces es llamada iglesia madre o “matriz” cuando de ella dependen otras parroquias. 






Parroquias 


Es una iglesia que representa un territorio o comunidad de fieles que están bajo la dirección espiritual de un sacerdote, que se designa como párroco. 






Basílica 


El término basílica proviene del latín basílica que a su vez deriva del griego basiliké que significa regia o real y viene a ser una elipsis de la expresión completa (basiliké oikía) que quiere decir «casa real». Una basílica era un suntuoso edificio público que en Grecia y Roma solía destinarse al tribunal, y que en las ciudades romanas ocupaba un lugar preferente en el foro. Para los cristianos indica una iglesia reconocida en modo particular por la Santa Sede. Se dividen en “mayores” como San Pedro, San Pablo extramuros, San Juan de Letrán, Santa María Mayor, y menores como la de San Francisco y Santa María de los Ángeles en Asís. 










Catedral 


Es la iglesia donde tiene sede o “catedra” el obispo, pastor que guía la diócesis. Estas puede ser metropolitana (la catedral con más alto rango en una ciudad), primada (quiere decir la más importante del lugar) o patriarcal (donde se encuentra el patriarca ortodoxo). 







Duomo 


En algunas ciudades a las catedrales se le dice duomo, por la etimología de la palabra catedral que viene de la expresión latina domus dei (‘casa de Dios’). Las palabras domus (casa) y dominus (señor) comparten un mismo origen. Por eso no está mal decir el duomo de Milán o la catedral de Milán, las dos maneras son correctas. 






Santuario 


Es una iglesia u otro edificio sacro que surgió por lo general en el lugar del martirio de un santo, o donde ocurrió un hecho prodigioso, un milagro o son muchos los legados a las apariciones marianas. Estos sitios están siempre visitados por millones de peregrinos. 






Capilla 


Una capilla es un lugar de oración con un pequeño altar. Arquitectónicamente estas pueden ser totalmente independientes o formar parte dentro de otro edificio o iglesia. 
El origen etimológico podría provenir de la costumbre de los reyes de Francia de hacer colocar la capa de san Martín durante las campañas militares en su tienda; ésta pasó a denominarse “capilla”, y los clérigos que ejercían en ella su ministerio capellanes. 








Monasterio 


La palabra “monasterio” procede del griego monasterion, de la raíz mono («uno solo»), ya que originariamente todos los monjes cristianos eran ermitaños y muy solitarios. Es la casa religiosa de una comunidad de monjes, monjas y canónigos regulares, generalmente de clausura. El convento que es de proporciones menores fue introducido por las órdenes mendicantes, con los franciscanos y es adonde viven las monjas y los frailes. 







Abadía 


Es un tipo de monasterio donde están bajo las órdenes de un abad o una abadesa, que son el padre o la madre espiritual de la comunidad. Un priorato solo difiere de la abadía en que el monje superior lleva el título de prior en lugar de abad. Los prioratos eran originariamente ramificaciones de las abadías, y los priores continuaban siendo subordinados a los abades; luego esta distinción entre abadías y prioratos se perdió en el Renacimiento. 







Colegiata 



Es una iglesia encomendada a un colegio de sacerdotes o canónigos, sin pertenecer a la sede episcopal, para mayor esplendor del culto. Muchas veces tiene la importancia histórica y arquitectónica de una basílica y puede ser secular o regular según su antigüedad. 











Que dios los bendiga.